Dos aprendizajes clave tras entrenar a más de 500 líderes
- Cristina Cortés

- 16 dic 2025
- 2 Min. de lectura
Escrito por: Cristina Cortés

Dos cosas que aprendimos entrenando a más de 500 líderes este año:
Queremos compartir contigo dos aprendizajes simples pero poderosos que tuvimos este año después de trabajar con cientos de líderes en empresas de México y Latinoamérica.
Hay dos cosas que los colaboradores valoran mucho de sus líderes. Aqui te las decimos:
1. Un líder Maduro.
Los colaboradores valoran un líder que se responsabiliza de su desarrollo personal y que toma consciencia de su ego. Sólo un líder que mantiene su ego on check puede poner primero a su equipo antes que a él mismo.
Puede tener la valentía para buscar lo mejor para su equipo aún y cuando eso implique poner en juego sus necesidades del ego (reconocimiento, pertenencia y seguridad).
Puede hacer brillar a su equipo porque ya no necesita más brillo.
Puede negociar con su líder a favor de su equipo porque no necesita quedar bien.
Busca lo mejor para el negocio y no para él.
Es abierto y escucha con humildad.
Tiene sabiduría para solucionar problemas y guiar a otras personas.
Sabe colaborar con otras áreas de la empresa y dialogar constructivamente.
Muchas veces la madurez viene con la edad. De acuerdo a la teoría de desarrollo psicológico de Richard Barrett, un líder a partir de los 40 ya tendría que estar en un estado de madurez que le permita liderar con consciencia.
Si tienes menos de esta edad y ya eres líder de otras personas, es fundamental que aceleres tu madurez porque el impacto en la empresa y en los colaboradores es enorme.
No hay tiempo que perder.
Te recomendamos el libro:
“The Outward Mindset” de The Arbinger Institute.

2. Autonomía
¿Quieres colaboradores satisfechos y motivados? Dales autonomía. Permiteles decidir sobre las cosas que afectan su resultados.
Dales claridad de sus funciones, dales las herramientas y los recursos necesarios, dales sus KPIs y déjalos volar.
Mantente cerca para seguimientos periódicos, mantén un sistema de semáforos y desarrolla el vínculo que te permita guiarlos en el proceso.
El vínculo se construye cuando hay confianza y cuando las personas se sienten escuchadas. Cuando has creado un ambiente de apertura y de crecimiento y aprendizaje donde los errores no se castigan, se integran.
Para lograr hacer esto como líder necesitas: tener claridad de las metas, soltar el control y el perfeccionismo para permitir a tus colaboradores crecer; desarrollar habilidades de seguimiento y saber de técnicas de coaching.
Te recomendamos el libro:
The Coaching Habit de Michael Bungay Stanier





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