TODOS FORMAMOS PARTE DE LA CONVERSACIÓN PRO-FEMINISMO

TODOS FORMAMOS PARTE DE LA CONVERSACIÓN PRO-FEMINISMO

03/03/2017

Feminismo. Hemos escuchado esta palabra hasta el cansancio y me atrevería a decir que pocos de nosotros la conocemos a ciencia cierta. La palabra se supone agresiva y con una connotación negativa que de entrada pareciera expresar superioridad femenina, ideología anti-hombre y de desafío. Da la impresión que por pura cuestión etimológica hablara exclusivamente a la mujer.

El término ha sido desvirtuado y creo que puedo vislumbrar la razón, pero entendamos esto. El término era una proclamación, era el estandarte de un movimiento que surge en un momento de la historia en el que un grupo está realmente cansado de sentirse sometido ante una sociedad que no reconoce en ellas el mismo valor como ser humano que en un hombre. Que incluso después de guerras con discursos de igualdad y fraternidad entre los individuos de una nación, no encontraron esos derechos porque esa igualdad aplicaba únicamente a los hombres. Y, si después de creer y luchar por la igualdad no la encontramos, estoy segura que tú también hubieras elegido el término feminismo.

Sin embargo, la ideología que subyace a la palabra no busca una supremacía femenina ni de odio al hombre. El feminismo es un movimiento que ante todo busca la igualdad de géneros en aspectos políticos, culturales, económicos y sociales. El rechazo a la palabra es lo que creo que ha generado esa falta de identidad frente a la palabra sin ver la idea que representa.

Ahora, cuando hablamos realmente de una igualdad de género existe el otro lado de la moneda que no sólo es deseable sino fundamental en esta conversación y son precisamente a los hombres a quienes necesitamos que no sólo la entiendan sino que participen, lo vivan e incluso se identifiquen con el movimiento.
No debemos ver esta conversación como algo polarizado, como dos partes ajenas que buscan defender su punto; sino como un espectro más amplio en el que al final del día todos funcionamos alrededor de los estereotipos propios del género de los que gozamos o somos perjudicados.

No se trata de quién gana, se trata de ganar todos buscando soluciones como dos partes que realmente buscan entenderse y no como una lucha de poder absurda, ni como una discusión basada en dos partes que no buscan entenderse sino ganar. ¿Si no tuvieras que ser así, realmente como serías?

La equidad de género nos incumbe a todos porque nos impacta a todos. Tenemos un gran potencial de talento ocioso para generar ideas y riqueza a nuestro país, ya que las mujeres representamos alrededor del 50% de la población y que merece ser tratado exactamente de la misma forma que a un hombre, ya que esa riqueza nos impacta a todos. Tenemos hombres capaces de arrancar proyectos propios sin la presión de responsabilidad total de la estabilidad y éxito económico de la familia, y esta tranquilidad nos impacta a todos.

A todos nos incumbe esta conversación porque trabajando juntos damos mejores resultados, porque nuestras diferencias nos hacen más fuertes y porque la aceptación de quienes somos nos hará más libres.

Por Florencia Lúa